Antes de la primera visita
Qué llevar a la reunión: planos de planta, fotos de los puntos de luz actuales y una idea del acabado de pared. Con eso se define si la pantalla va empotrada o sobre marco visto.
Leer la notaNotas que suelen abrir los clientes antes de decidir el formato de instalación: qué medir en obra, cómo convive una pantalla táctil con la luz natural del salón y qué preguntas conviene resolver con el electricista antes de pedir los módulos.
Qué llevar a la reunión: planos de planta, fotos de los puntos de luz actuales y una idea del acabado de pared. Con eso se define si la pantalla va empotrada o sobre marco visto.
Leer la notaNo todo muro admite el mismo módulo. Repasamos grosores de tabique, cajas existentes y el recorrido del cableado antes de fijar interruptores y sensores.
Leer la notaConsumo en reposo, comportamiento de la retroiluminación de noche y qué pasa si se cae la red local. Respuestas concretas sin promesas de catálogo.
Leer la notaEn proyectos residenciales, hoteles pequeños y oficinas de trabajo tranquilo, la diferencia rara vez la marca una app. La marcan las superficies que se tocan cada día: el interruptor junto a la puerta, el panel que regula la luz del pasillo, el sensor que decide cuándo ventilar. Estos son los puntos donde la instalación deja de ser una suma de aparatos y empieza a comportarse como una casa.
En lugar de repartir mandos por toda la pared, cada zona tiene una sola superficie: luz, persianas, clima y escenas en el mismo sitio. Quien entra por la noche no busca nada, toca y ajusta.
Vidrio mate, marcos en tonos beige y acabados que no amarillean con el sol. La instalación sigue viéndose coherente cinco años después, cuando la pintura de la pared ya se ha retocado una vez.
La retroiluminación se activa al acercarse y baja cuando la sala está en silencio. De noche guía sin despertar; de día desaparece y deja el protagonismo a la estancia.
Temperatura, humedad y CO₂ medidos donde importa: el dormitorio, la cocina, la sala de reuniones. Los datos sirven para ventilar o cerrar persianas, no para llenar una pantalla de gráficos.
Se empieza por una habitación y se continúa cuando el presupuesto lo permite. Los módulos comparten la misma lógica y el mismo lenguaje visual, así que añadir una estancia no obliga a rehacer lo anterior.
Si estás definiendo el alcance de un proyecto, conviene revisar primero las capacidades técnicas y después las configuraciones disponibles según el tipo de espacio.